DE RUMBA POR LA CIUDAD

 

Por: Keyllen Nieto

 

Con el fin de proveer a nuestr@s lector@s de información objetiva y útil sobre el servicio que muchas discotecas, bares y clubes anuncian para espacios de socialización LGBT, hemos querido iniciar haciendo una revisión critica de algunas de las fiestas que, para el fin de semana de la marcha 2008, se hicieron en la ciudad.

 

Los criterios de observación fueron:

 

Precio y Sistema de entrada,

 

Trato del personal de la puerta,

 

Sistema de guardarropas

 

Tipo de música y calidad

 

Cómo funcionó el servicio de barra

 

¿Qué tal el precio del trago? ¿El de la cerveza?

 

Sistema del baño: ¿Limpio? ¿Congestionado? ¿Suficiente?

 

¿Hay algún sistema de salida de emergencia que sea fácilmente identificable para el público?

 

 

 

Inauguración de la Fiesta El Closet Underground, en el Club Dash. Viernes 27 de junio.

 

- Precio de entrada: $15.000. Sistema de entrada: fila única con requisa rápida y por lo tanto entrada rápida. No dejaron a las personas congelándose en el frío, que es el sistema que muchos lugares escogen para dar la impresión de lleno en el lugar. L@s invitad@s VIP tenían que “colarse” en la fila de entrada, pues no existía una facilidad de entrada aparte.

 

- Trato del personal de la puerta: amable y eficiente.

 

- Sistema de guardarropas: conveniente, pues quedaba inmediatamente después de la entrada, después de la ventanilla de pago. Poco eficiente, pues tenía una sola persona registrando y otra colgando.

 

- Música con dos ambientes, habían anunciado uno cross-over y otro electrónica. En realidad, el crossover no apareció y se definieron por un primer ambiente de música pop-house y otro de techno – trans. Se contó con los mismos DJs residentes de El Closet, aunque se hubiera esperado contrataciones especiales para esta ocasión.

 

- Sistema de barra: eficiente. Se podía confiar en el manejo de la botella personalizada y la atención fue amable y rápida. Suficiente número de bar-tenders.

 

- Precio del trago: la cerveza se ajustó al precio de discoteca de lujo nuevayorkina que varios establecimientos han adoptado: $10.000!!!! Exorbitante. El resto del trago está en los patrones generales de la ciudad para este tipo de bar: $50.000 el aguardiente, $60.000 el ron.

 

- Sistema de baños: Limpio y rápido para las mujeres, con suficiente papel, jabón para manos y sistema de secado de manos. Para lo hombre, más desordenado y congestionado (como era de esperarse), pero con suficientes elementos de aseo personal y del lugar.

 

. Salidas de emergencia: En el lugar no se puede identificar ninguna evidencia de salida de emergencia. Por lo menos nuestro equipo no lo vio. Esta es una peligrosísima y recurrente falla en casi todos los establecimientos nocturnos en la ciudad. Es URGENTE que este tipo de negligencia se solucione, y si somos nosotros como usuarios quienes hagamos presión para que se tomen los correctivos, pues hagámoslo; ya que las autoridades competentes evidentemente no lo hacen.

                

- Comentarios adicionales: aunque eventualmente hubo un lleno satisfactorio en el club, las personas demoraron en llegar y otras decidieron irse más temprano a probar suerte en otros lugares, pues no auguraban el lleno suficiente. El ambiente estaba bien, aunque las personas no parecían sentirse totalmente a gusto. Se escucharon comentarios de los asistentes acerca de la insuficiencia en la decoración, del sistema de luces y del ambiente un poco asfixiante de la segunda pista .

 

 

Sungay en el Club Cha Cha. Domingo 29 de junio.

 

- Precio de entrada: $20.000. Sistema de entrada: fila única en la entrada de la calle, con eventuales represamientos debido al cupo de lleno interno. En la entrada del parqueadero, que por cierto debe ser terminada para que no de la impresión de zona de desastre, la entrada fue rápida y organizada.

 

- Trato del personal de la puerta: Amable y eficiente.

 

- Sistema de guardarropas: es ineficiente debido a que el espacio tienen una pequeña ventana con una sola funcionaria recibiendo las prendas. También está muy mal localizada, pues está en un estrecho corredor entre la entrada al club, la entrada de los baños de hombres y la entrada al baño de las mujeres.

 

- Música con dos ambientes: como siempre, los DJs, cada uno en su género, fueron competentes en la selección de música y realización de las mezclas. En ambos ambientes el público expresaba su satisfacción con su trabajo.

 

- Sistema de barra: muy eficiente. Atención rápida, ágil, número de personas suficiente y amabilidad por parte de ell@s.

 

- Precio del trago: la cerveza más barata tiene un costo adecuado: $4.000, mientras que los destilados están dentro del margen esperado: $50.000 para el aguardiente y $60.000 para el ron.

 

- Sistema de baños: el de mujeres estaba descongestionado, limpio y con suficientes elementos de aseo personal. El de los hombres presentaba el usual congestionamiento en este club, por consecuencia el mantenimiento de la limpieza se dificulta.

 

- Salidas de emergencia: es una de las cosas que más preocupan en este lugar, pues además de no evidenciarse a simple vista un sistema de emergencia, la localización en el piso 42 hace temer que un simple cortocircuito pueda terminar en una gran tragedia.

 

- Comentarios adicionales: este club acostumbra a tener un lleno que a veces llega a incomodar, sin embargo en esta ocasión el cupo estuvo perfectamente calculado y se pudo transitar con relativa facilidad por todos los ambientes disponibles. El ambiente era realmente festivo y fluido. Un éxito.

 

 

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